lunes, 17 de marzo de 2014

crianza, encuentro para padres y madres

Tuvo lugar el pasado sábado, en un acogedor local de Sant Cugat. Con estos comentarios de cómo fue quiero iniciar este blog que llevamos conjuntamente mi compañera de formación, colega y amiga, Consuelo Bartolomé, y yo.
Quedamos previamente para prepararlo, imaginando las parejas que iban a venir, djándonos sentir lo que queríamox transmitir, teniendo muy en cuenta, como siempre, que no se trata de pautas y más pautas, que no queremos dar razonamientos que van a quedar en eso, que huímos de las rigideces. Así fue como planteamos la dinámica.
Y así se desarrolló el pequeño taller d dos horas.
Han venido los papás también, alguno decía que era la primera vez que acudía a un grupo de crianza. Se estila que vayan las mamás, pero a los hombres les cuesta más, por muchos motivos. Les gustó participar y decir lo suyo, lo que sentían al respecto. Es complicado poder encontrar lugares y tiempos para la expresión de las emociones como padre, los trabajos suelen acaparar mucho tiempo, las reuniones con amigos suelen ser para hacer deporte y descargar tensiones, las compañeras a veces estan muy metidas en su papel de mamás...
Allí ellos y ellas pudieron compartir desde la tranquilidad y recogimiento, en un espacio contenedor.
Y empezamos, como solemos hacer, abriendo el camino del contacto con uno mismo a través del cuerpo. Bajando de la cabeza a los pies pasando por ese diafragma tan contraído en los adultos.
Y dejándonos respirar... Es tan importante... Dejar que la respiración ocupe su espacio, que iba diciendo Consuelo. Porque no se trata de hacer, ni forzar ni "capficar-se" que se diría en català. No. Se trata de abrir y dejar de poner trabas.
Estando más abiertos vamos a poder acercarnos mejor a nosotros y también al mundo de nuestros peques, al momento en el que están y a lo que nos piden.
De este modo abordamos los conflictos que iban exponiendo las familias en relación a sus maternidad y paternidad.
Hay cansancio,, mucho, en general. Es cierto que no estamos en una sociedad que facilite las crianzas respetuosas. Vamos muy de prisa, exigimos mucho y además el sistema familiar es muy pobre: mamá, papá, hijos. Estamos bastante aislados y para criar a un hijo se necesita un grupo de adultos, la tribu entera que se decía!.
Terminamos con la intención de seguir caminando y encontrándonos para ir creciendo juntos.